AL SR. MINISTRO DE EDUCACIÓN DE LA NACIÓN LIC. JAIME PERCZYK




Bs.As. 6 de Octubre de 2021

Sr. Ministro de Educación de la Nación Lic. Jaime Perczyk

S……/……D

 

Tengo el agrado de dirigirle la presente en mi carácter de Diputado Nacional (UNIR - Prov. de Buenos Aires, vicepresidente de la Comisión de Defensa, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores de la HCDN y también antiguo docente) en ésta mi primera nota oficial luego de su asunción al cargo y por la cual lo felicito, así como por el retorno -que anuncia- a la presencialidad en todas las clases sin perjuicio de su apoyo a la enseñanza de la informática y al uso de computadoras con conectividad en las aulas.

 

No obstante lo indicado, al mismo tiempo deseo manifestarle mi más profunda oposición y rechazo a la continuación del adoctrinamiento y de la politización partidaria que se perciben en todos los niveles de la educación.

 

Permítaseme agregar que, así como durante dos décadas se impartió la asignatura Educación Democrática, con libros en los cuales se denostaba con todas las letras al entonces llamado “tirano prófugo”, por el contrario y ya entrado el Siglo XXI en muchas jurisdicciones -incluyendo mi provincia- se ha intentado “peronizar” o más aún “menchevificar” la enseñanza de los jóvenes educandos, máxime cuando éstos comienzan a sufragar a partir ya de los 16 años.

 

Una lectura de distintos autores que van desde Álvaro Koc Muñoz (“Peronización y Desperonización de la Universidad Obrera Argentina”) a Víctor Daniel Aloe (“El Peronismo original y las originalidades posperonistas”), pasando por Guillermina Tiramonti (por ej, en sus columnas de La Nación) quién parafraseando un dicho popular cubano contemporáneo sostiene que la educación en Argentina se ha convertido en un auténtico simulacro en donde los docentes cobran para hacer “que enseñan, mientras otros hacen que aprenden, y todos miran para otro lado…” nos dan pautas a seguir en la materia.

 

Lo opinado por esos autores contrasta con situaciones reales como las del exacerbado discurso de adoctrinamiento “kirchnerista”, de una profesora en La Matanza (perpetuados para el futuro en un video) destilando odio, a lo que hay que añadir -además- la participación, en muchos casos obligatoria de los educandos en pseudo-olimpíadas educativas y competencias para relatar los dibujitos animados del Canal Paka-Paka sobre cuestiones alejadas de nuestra realidad, tipo la toma del cuartel Moncada.

 

En otro contexto, además se ha descuidado la enseñanza de otros idiomas - incluyendo no solo cursos de portugués (obligatorios por las normas del MERCOSUR) e inglés sino también el guaraní, el aimara y el mapuche- habiendo trascendido que hay empresas que no pueden contratar a egresados del secundario porque éstos no pasan exámenes de admisión en los que no saben interpretar el contenido de simples artículos de prensa en castellano…

 

El fanatismo ha tomado nuevamente protagonismo y por eso creo que coincidirá conmigo, Señor Ministro, en que la escuela debe ser un ámbito cívico, “un sagrado” para impartir el conocimiento para forjar ciudadanos -y no correligionarios- comprometidos con su Patria: en ella todos los contenidos educativos deben ser incluidos, pero sin embargo hay una frontera intraspasable que es la de la política partidista.

 

La situación es grave y ha ido empeorado cada día con el azote de la pandemia. Se ha confundido la educación y la formación ética ciudadana y social, con la propaganda política y la formación de pensamiento político partidario, tornándose así en una totalmente alejada de un Estado de Derecho democrático, republicano y moderno.

 

Confiando en que se deben cuidar a las generaciones futuras, ayudándolas a conocer, estudiar y a desarrollar un pensamiento crítico en los establecimientos educativos -que es cómo las familias recuperarán su confianza en las autoridadeshago propicia la ocasión para saludarle con mi más alta y distinguida consideración.

 

Alberto Asseff

Diputado Nacional